La llamada de atención de Italy: el problema estructural y los jugadores que podrían ayudar a resolverlo

El fracaso de Italy al no clasificarse para un tercer World Cup consecutivo ha provocado una nueva ronda de dimisiones y análisis a posteriori. En este análisis, comparamos la utilización de jugadores nacionales en Serie A con la del resto de las 5 principales ligas europeas y presentamos a algunos jóvenes jugadores italianos de distintos perfiles que podrían convertirse en la columna vertebral de la selección en un futuro próximo.
Utilización de jugadores nacionales
Aunque no existe un vínculo directo inequívoco entre la utilización de jugadores nacionales y el nivel de rendimiento de la selección, este es un tema recurrente en las conversaciones sobre la selección italiana. El porcentaje de minutos disputados por jugadores italianos en Serie A ha disminuido de forma constante durante las últimas nueve temporadas, pasando del 43.5% en 2017/18 al 29.5% en 2025/26 (Fig. 1). Aunque esto sitúa a Italy en la parte baja de la escala de utilización de jugadores nacionales en las 5 principales ligas, la Premier League ha registrado un valor aún menor en todas las temporadas analizadas salvo una. La verdadera excepción del grupo es La Liga, donde los jugadores españoles han disputado sistemáticamente entre el 55% y el 60% de los minutos durante las últimas nueve temporadas, sin que ninguna otra liga haya superado el 45% en este periodo.
Otro punto de debate son las oportunidades que se ofrecen a los jugadores jóvenes. Los equipos de Serie A tienen una larga trayectoria de conceder, de media, pocos minutos a los jugadores más jóvenes, sean italianos o no. Esta tendencia se confirma al observar la proporción de minutos disputados por jugadores nacionales U23 (Fig. 2), donde Serie A presenta el segundo valor más bajo entre las 5 principales ligas en 2025/26, solo por encima de la Premier League. Este dato empieza a mostrar cierta relación con el rendimiento de las selecciones: France se ha situado significativamente por encima de las demás ligas según esta métrica durante la mayor parte de las últimas nueve temporadas, y recientemente ha sido superada por Spain, gracias a la reciente incorporación de jóvenes talentos españoles que se han convertido en titulares habituales en equipos de La Liga, especialmente en el Barcelona. France y Spain ocupan actualmente los puestos 1 y 2, respectivamente, en la clasificación de selecciones de la FIFA.


También podemos examinar la utilización de jugadores italianos en otras ligas. Premier League se ha consolidado como una fuerza dominante entre las ligas europeas gracias a una enorme ventaja financiera, y a menudo puede incorporar a los mejores jugadores del mercado de fichajes. Por tanto, examinar la proporción de minutos de jugadores de distintas nacionalidades en Premier League podría aportar información adicional sobre este tema (Fig. 3). Podemos observar que la proporción italiana de minutos en Premier League no está entre las mayores, siendo France, Netherlands y Brazil las nacionalidades más representadas.

El futuro de la selección italiana
Examinamos los datos de utilización de jugadores italianos U23 para centrarnos en algunos nombres que podrían formar la columna vertebral de la selección en su próximo intento de llegar a World Cup dentro de cuatro años. Si observamos a los 20 jugadores italianos nacidos después de 1st January 2003 con más minutos disputados en ligas nacionales durante las últimas tres temporadas, nueve juegan actualmente en la segunda división de Italy, Serie B, seis juegan en Serie A y algunos se están desarrollando en el extranjero (Fig. 4).
De esta lista seleccionamos a un defensa, un centrocampista y un delantero que ya están en el radar de la selección o que probablemente entren en él a corto o medio plazo.

Defensa: Giorgio Scalvini
A sus 22 años, Scalvini ha sido una de las promesas italianas más interesantes desde que debutó a los 17 y se convirtió inmediatamente en una pieza importante para Atalanta, con numerosas lesiones como único freno a su tiempo de juego. Scalvini ha jugado principalmente como central exterior en una defensa de tres (tanto por la derecha como por la izquierda), pero ha demostrado tanta solvencia con el balón que a menudo se utiliza como un centrocampista adicional en fase de posesión. De hecho, nuestro modelo de funciones de jugadores, basado en datos e independiente de la posición, lo identifica en las últimas temporadas más como un centrocampista retrasado (recuperador de balones u organizador de la salida de balón) que como un central.

Sus estadísticas reflejan estas características: Scalvini destaca notablemente en la progresión del balón (tanto mediante pases como conducciones) y en la participación en la posesión (porcentaje de toques del equipo), al tiempo que registra un volumen muy elevado de acciones defensivas y presiones tras pérdida. Sus bajos valores de precisión en el pase y conservación del balón pueden explicarse, al menos en parte, por su actitud proactiva en posesión, como revela su contribución a la progresión del balón, pero sin duda tienen margen de mejora. Su rendimiento en los duelos aéreos también podría mejorar, especialmente teniendo en cuenta sus 1.94 m de altura, lo que probablemente requeriría prestar más atención al entrenamiento de fuerza física.

Centrocampista: Lorenzo Amatucci
Formado en la cantera de Fiorentina, Amatucci ya había pasado por dos cesiones en Serie B antes de iniciar una tercera en Las Palmas, en la segunda división española, donde se ha consolidado como titular habitual, disputando 2,637 minutos en 32 partidos. El jugador de 22 años siempre ha actuado como un clásico regista, ya sea como pivote central en un centro del campo de tres o en un doble pivote, y nuestro modelo de funciones de jugadores lo clasifica como organizador de la salida de balón con una confianza superior al 80%.
Sus estadísticas de esta temporada muestran una contribución a la creación de ocasiones significativamente superior a la media (xA en juego abierto), con una excelente precisión en los pases cortos y conservación del balón, además de una gran capacidad de trabajo defensivo. Por otro lado, Amatucci se sitúa en torno a la media entre los centrocampistas centrales de Segunda division en acciones de progresión y por debajo de la media en precisión en los pases largos. Esto sugiere que sus tendencias hasta ahora se orientan principalmente a consolidar la posesión con pases seguros; sin embargo, sus buenos números de creación de ocasiones indican que tiene capacidad para dar pases más incisivos en zonas de ataque. Será interesante ver si finalmente recibe su oportunidad en Fiorentina o si Las Palmas ejerce su opción de hacer definitivo el traspaso.

Delantero: Francesco Pio Esposito
Quizá la promesa que más está dando que hablar en este grupo sea Pio Esposito, de Inter. Tras una temporada revelación en Serie B con Spezia, en la que aportó 17 goles y 2 asistencias, el jugador de 20 años ha dejado su huella en el actual líder de la clasificación, anotando 9 goles en 42 partidos entre todas las competiciones. Esposito ya está abriéndose paso en la selección italiana absoluta, con 3 goles anotados en 7 partidos.
Pio es el menor de tres hermanos futbolistas. Su hermano mayor Salvatore (25) ya se ha convertido en un veterano de Serie B y actualmente juega en Sampdoria como centrocampista central, mientras que Sebastiano (23) ha pasado por numerosas cesiones en Serie B y Serie A como segundo delantero o mediapunta y actualmente es titular habitual en Cagliari. Pese a su juventud, Pio Esposito evoca al clásico «9». Nuestro modelo de funciones de jugadores lo clasifica como delantero de referencia, un delantero centro físicamente imponente que funciona como referencia del ataque del equipo y de la progresión del balón, disputando un gran volumen de duelos aéreos, a menudo de espaldas a la portería.
Sus estadísticas se han beneficiado, sin duda, de jugar en el mejor ataque de Serie A. Esposito registra una cantidad superior a la media de remates de buena calidad media (xG por remate), lo que se traduce en la posición 4 por tasa de xG por cada 90 minutos entre los delanteros de Serie A. Su definición tiene un claro margen de mejora, con 26 goles anotados a partir de 32.9 xG durante las últimas tres temporadas. Su capacidad para actuar como referencia para sus compañeros queda acreditada por su puesto 2 en xA recibidas y su puesto 4 en toques en el área rival. Por último, aunque no participa mucho en la posesión, como confirman sus valores de acciones de progresión y porcentaje de toques en el último tercio por debajo de la media, aporta una buena contribución a la creación de ocasiones, con el puesto 6 en xA en juego abierto entre los delanteros de Serie A.

Conclusión: desafíos estructurales y el camino a seguir para el fútbol italiano
Los datos presentados subrayan que los fracasos consecutivos de Italy al intentar clasificarse para World Cup son síntomas de problemas estructurales más profundos en Serie A. El principal desafío es el descenso constante de la utilización de jugadores nacionales, que ha caído hasta el 29.5% de los minutos disputados en 2025/26. A esto se suma la baja proporción de minutos concedidos a jugadores nacionales U23, lo que sitúa a Serie A cerca de los últimos puestos entre las cinco principales ligas de Europa. Esta reticencia a integrar al talento joven italiano contrasta marcadamente con selecciones situadas en los primeros puestos, como Spain y France, que muestran fuertes correlaciones entre una elevada utilización de jóvenes y el éxito de la selección.
Pese a estos problemas sistémicos, existe una base clara de talento emergente, representada por promesas como el defensa Giorgio Scalvini, el centrocampista Lorenzo Amatucci y el delantero Francesco Pio Esposito. Estos jugadores presentan las características técnicas y estadísticas necesarias para sostener a la selección en su próximo intento de llegar a World Cup. Sin embargo, su potencial solo podrá materializarse plenamente si los clubes de Serie A se comprometen a revertir las tendencias actuales y a priorizar el desarrollo y la integración de jugadores de formación nacional como titulares habituales. El éxito futuro de la selección italiana depende de este necesario cambio cultural y estructural a nivel nacional.
